lunes, 16 de enero de 2012

Medios y medidas

Mienten como bellacos !!

Los trabajadores y trabajadoras del Gran Teatre del Liceu de Barcelona en defensa del activo cultural que representa la institución donde trabajamos nos vemos obligados a aclarar y denunciar una serie de hechos y afirmaciones que no se corresponden con la realidad:

Los representantes de los trabajadores, no hemos tenido información alguna sobre las medidas que desde la prensa se anuncian. Sin embargo es notoria la orientación que anuncian estas medidas, que a nuestro entender no tienen otra finalidad que desmantelar el Teatro tal como lo conocemos y entendemos.

Las medidas adoptadas que, con buen criterio y disposición, se pactaron para esta temporada debían ser suficiente sacrificio para una plantilla que sufrió un 5% de rebaja salarial desde el verano de 2010 y ya arrastraba una congelación del IPC desde el año 2008. No es cierto que se le hayan pagado a nadie unas vacaciones extras, en el mes de septiembre (reiteradamente la empresa lo afirma así). Ese mes se está recuperando a lo largo del presente calendario. Afirmar lo contrario es intoxicar la opinión pública con espurias intenciones.

Si que nos parece relevante que donde el Teatro Real avanza (Mecenazgo, explotación, ventas, etc.) el Liceu pincha reiteradamente. Que mientras desde 2010 hay un de goteo de despidos que superan el 15% de la plantilla, los cargos de responsabilidad o gestión se duplican (sin justificación aceptable) y casualmente en los niveles más altos del organigrama. Que la más que cuestionable transparencia y cumplimiento de las obligaciones legales, para con los trabajadores y sus representantes legítimos, nos tiene sumidos en la más absoluta ignorancia. Que no solo queremos poner de manifiesto la mala gestión de los recursos, sino la indiscutible mala manera de proceder y lo execrable que resultan sus maneras para con una plantilla que es la verdadera artífice, y a la que agradecer que se alce y como se alza el telón cada función del Liceu.

Esta dirección general y sus directivos ejecutores no están capacitados para reconocer los esfuerzos de la plantilla del Gran Teatre del Liceu.
Es muy triste denunciar esta situación, pero más triste es mentir.
Y esta dirección MIENTE

domingo, 15 de enero de 2012

no olvidamos...


Hace 34 años..



El Caso Scala fue el proceso judicial desatado a raíz de un incendio provocado en la sala de fiestas Scala de Barcelona el 15 de enero de 1978 que resultó con la muerte de cuatro personas y en el que se intentó inculpar a las organizaciones anarquistas CNT y FAI.

Los hechos

Durante la mañana de aquel domingo 15 de enero de 1978 se celebró en Barcelona una manifestación autorizada convocada por la CNT a la que asistieron unas 15.000 personas. Los cenetistas se oponían a los Pactos de la Moncloa al considerarlos un pacto social entre las fuerzas políticas y los sindicatos más representativos, que perjudicaban a la clase obrera. Acabada la manifestación, hacia las 13:15 horas del mediodía, un grupo de jóvenes lanzaron diversos cócteles molotov contra la fachada de piedra de la sala de fiestas Scala Barcelona. Según la policía este acto provocaría el incendio y posterior derrumbamiento de todo el edificio, causando la muerte de cuatro trabajadores –Ramón Egea, Juan López, Diego Montoro y Bernabé Bravo-, paradójicamente afiliados a la CNT, que se encontraban en el local en aquellos momentos.
Los medios especularon sobre la autoría del ataque, achacándolo unos a asesinos comunes, otros a asuntos relacionados con la sala de fiestas e incluso se establecieron relaciones con una campaña a favor de la libertad de expresión en apoyo de Albert Boadella. Finalmente el martes 17, un comunicado de la Policía informó de la detención de los autores del atentado, quienes fueron relacionados con el sindicato anarquista CNT.
Un comando de la FAI (Federación Anarquista Ibérica), integrado por tres sujetos en cuyo poder se ha hallado asimismo documentación que les acredita como afiliados a la central sindical CNT ha sido autor, según la Jefatura de Policia de Barcelona, del atentado contra el restaurante-espectáculo Scala.
Agencia Pyresa



Caso Scala: terrorismo de Estado .avi


Fragmento del programa documental de RTVE Redes 439 "Se hace un terrorista". Frente a las construcciones simplificadoras "oficiales" (por llamarlas de alguna manera), propone un verdadero ejercicio de "memoria histórica", remontándose hacia el siglo pasado desde un episodio tan reciente como el atentado contra la sala de fiestas Scala durante la Transición española. De plena actualidad, con siniestras proyecciones en el presente.

Caso Scala: un montaje policial contra el anarquismo.

Pocas horas después de la primera manifestación legal de la CNT, tras la dictadura franquista, que reunió a decenas de miles de militantes anarquistas en Barcelona, un atentado contra la popular sala de fiestas barcelonesa, Scala, acaba con la vida de dos trabajadores.

Pocos años después, se demostró que el atentado fue perpetrado por la propia policía española y el ejército, para desprestigiar a la organización sindical anarquista CNT.

   ..no olvidamos... no olvidemos!!

viernes, 30 de diciembre de 2011

responsabilitat i consciencia


 La responsabilitat de globalitzar. 
 La consciencia d'existir.
A aquestes alçades ja no és lògic mira cap a un altra banda.
   Seria anacrònic, caspós i insolidari desentendre's-hi del que li passa a la persona que tenim al costat. Perquè, malgrat el que vulguin vendre'ns, la mínima afecció o infecció de la veïna (recordem l'efecte papallona)es transformarà en el nostre mal d'avui, o de demà. Tan s'hi val, el  determinant és que ningú ha de ser per damunt del bé ni del mal.
Ningú ha de estar pel sobre els drets i la dignitat dels altres. Cap estratègia ho justifica (els mitjans s'adiuen amb la fi, o la fi no te el valor que se li vol donar)

El Comitè d'Empresa no esta per mira cap a altra banda davant les injustícies o irregularitats. Tot el contrari, ha de vetllar per corregir tot allò que vulnera drets i des-regularitza les relacions laborals. Mirant d'enriquir el marc laboral que ens empara (el Conveni). Aquest és el sentit de l'esmentada institució.

De fet comença a ser simptomàtic que la justícia, l'aparell de justícia,  reconegui drets que les nostres perspectives, des de l'atalaia defensiva de les situacions personals i personalitzades, no ens ha permès reconèixer com un tot que ha de ser defensat des del Comitè, des de l'interes i benefici comú. L'interes general xoca amb les capelletes i prejudicis en vers els que ens envolten. Els col·lectius i les categories dins del teatre i les ètnies, o ideologies diverses a fora de la feina ens afebleixen, cercant diferencies que no son reals però ens fan envilir.

Les diferencies, grans o petites, dins la feina i el seu organigrama (accentuades per les nostres males virtuts socials de que fem gala tan sovint),  son el entreteniment que deu produir més goig entre els que volen sembra divisions i desavinença dins la plantilla. Sembla que els hi està bé i a qualsevol cost, perquè costa diners (com pagar a algú perquè no vingui a treballar,  algú que treballa, no com d'altres alts càrrecs que si venen és per cobrar fent veure que treballen, aquests darrers son pitjors i cobren molt més).
     On diu l'empresa que cal un canvi de model, li haurem de dir que sí que cal, però per millorar i optimitzar l'activitat, per humanitzar-la i permetre que tots tornem a fruí del que ens agrada, del nostre treball, per  adquirir millors condicions a la nostra labor.
     Malauradament, res indica que sigui aquest el rumb, ni la voluntat, amb que estan dirigint aquesta nau els directius responsables del Liceu. Això es cert, però i la nostra part? Qui ha dit que els nindunguis no siguin responsables de la seva sort?  Qui gosa afirmar que no tenim la culpa de no revelar-nos, de no resistir l'embat?

Sempre fan gala, el trist és que nosaltres els seguim la corda,  del mateix repertori. La mateixa cançó. El mateix discurs.
Els esperits inquiets, creatius i generadors han de fer la seva i convidar als altres a fer-la també.
Les solucions passen per dir que el que ens cal és:

  • Conciliar la vida de les persones i la vida laboral.
  • Repartir el treball (crear més llocs d'ocupació, no eliminant-los)
  • Generar satisfacció i qualitat a la feina  (implicar i no aïllar les persones)
  • Gestionar amb transparència (per voluntat política, no per imperatiu legal, que a més a més ni es compleix)

    Si no som conscients, els treballadors/es i els seus representants, d'aquest anim motriu, de ben segur que estem mirant capa un altra banda. Estarem en el millor dels camins per perdre tot l'equipatge  en aquest viatge a enlloc.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Bon nadal

La secció sindical de cgt al Gran Teatre del Liceu, us desitja bon Nadal i us recorda que,
Sense Justícia, no hi ha Pau Social

La justicia social no es la causa

Urge echar por tierra los nuevos dogmas que han impuesto los organizadores de todo este tinglado que llaman crisis. El presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, pedía en una entrevista reciente que esta medida que llaman “reforma estructural profunda” se haga por decreto ley. Ya se sabe, los políticos pierden tiempo discutiendo las cosas y, además, no representan a nadie, por eso se impone la era de los apolíticos tecnócratas, vírgenes, sin ideología ni religión.

Estos mercados han colocado a dos banqueros, sin pasar por la urnas, al frente de Italia y Grecia. Ambos trabajaron para Goldman Sachs al servicio de “los mercados” que, a su vez, se orientan gracias a las agencias de calificación que nos ponen la nota que decide el interés que pagamos por nuestra deuda. Cuanto más baja sea, más deberemos, menos creceremos y menos fiables seremos, por lo que nos volverán a bajar la nota. Su dinero crece a costa de nuestra ruina en ese círculo perverso que se lleva por el sumidero nuestro futuro.
El primer recorte pasa por poner coto a la estrategia de quebranto de ese monstruo que, para colmo, nace en nuestro seno, no es un torpedo sino que está hundiendo el barco desde dentro. La estrategia de los mercados tiene como fin la abolición de los derechos de los ciudadanos aquí, en el último reducto donde el capitalismo está frenado por políticas sociales que llamamos “Estado del bienestar”, que atenúan su insaciable voracidad y se conquistaron tras muchos años de lucha ciudadana que se pagó con represión, cárcel y muerte. Mienten: “El café nunca fue gratis”.

Monzón