Apreciado señor, me han pedido que haga un balance de su situación mental y, la verdad, es preocupante. Sin duda necesita medicación, cuando no, su ingreso en un centro psiquiátrico.
He leído con detenimiento sus misivas y no auguran nada bueno sobre su estabilidad mental. Parece usted vivir en una realidad paralela, un trastorno de esquizofrenia nada desdeñable. Esas mentiras compulsivas, ese afán de mostrar su virilidad (puede que por un defecto genital congénito pero tener los genitales pequeños no debe ser un problema), ese henchimiento de pecho para mostrarse superior (tampoco su enanez debería acomplejarle) son sintomáticos de trastorno mental psicopático.
Hay sin embargo algunas actitudes positivas, como su falta de complejos a la hora de hacer el ridículo delante de sus trabajadores pues, quiero pensar que no les tomará por idiotas que se creen todas sus palabras. Si bien es cierto, que la segunda carta podría indicar que cree dirigirse a gente inculta y creyente de cualquier fe.
Hay sin duda un desajuste en su cerebro que le hace percibir el mundo de una manera singular, por eso interpreta a su libre albedrío el acuerdo que firmó usted mismo, aunque con otras manos, las de sus representantes en aquella mesa. Ve palabras o significados que no existen (diciembre en el punto 1, plan de viabilidad en el 2, augurios que poco menos que del fin del mundo si los trabajadores cobran su salario).
Ya digo, un situación preocupante para que una institución como la que usted dirige ponga en sus manos unas herramientas tan complejas y delicadas.
Aconsejo ingreso inmediato en una clínica especializada.
Mostrando entradas con la etiqueta El diván del doctor Kato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El diván del doctor Kato. Mostrar todas las entradas
lunes, 17 de agosto de 2015
martes, 4 de octubre de 2011
Cosas de Kato
El diván del doctor Kato
P-Así es doctor, este señor se ha erigido en caudillo y se dedica a dictar ordenanzas a su antojo y a pasarse las normativas por el arco de triunfo. Las interpreta como más le conviene, las impone y se queda tan ancho. Tanto es así que ya empiezo a dudar si en verdad tendrá razón y soy yo el que está equivocado
D-No, no querido paciente las normas son las que son y no caben interpretaciones.
P-Ya pero ante manifiestos tan contundentes uno duda. Figúrese que hoy es mi día de descanso y ya estoy pensando en cómo devolveré las horas que estoy empleando para venir a verle. Es que el aplomo y el arrojo con los que ha dictado las nuevas normas ya no se qué pensar.
D-¿Se da cuenta de que cuando dice que “ha dictado” su subconsciente le está diciendo que es un dictador?
P-Absolutamente, yo no he dicho eso.
D-Usted no lo ha dicho tan explícitamente pero quizás en lo más profundo…
P-No quiero ni pensarlo. Es gente de bien, educado en la democracia y el respeto a las personas. Si hasta nos permite ausentarnos media hora cada día para descansar y comer algo.
D-Me está usted empezando a preocupar. Creía que habíamos avanzado pero parece que se está instalando en su cabeza lo que podríamos denominar como un síndrome de Estocolmo.
P-¿Y eso es grave?
D-Más de lo que usted pueda pensar. Mucho más. Tendré que aumentar la medicación.
P-Así es doctor, este señor se ha erigido en caudillo y se dedica a dictar ordenanzas a su antojo y a pasarse las normativas por el arco de triunfo. Las interpreta como más le conviene, las impone y se queda tan ancho. Tanto es así que ya empiezo a dudar si en verdad tendrá razón y soy yo el que está equivocado
D-No, no querido paciente las normas son las que son y no caben interpretaciones.
P-Ya pero ante manifiestos tan contundentes uno duda. Figúrese que hoy es mi día de descanso y ya estoy pensando en cómo devolveré las horas que estoy empleando para venir a verle. Es que el aplomo y el arrojo con los que ha dictado las nuevas normas ya no se qué pensar.
D-¿Se da cuenta de que cuando dice que “ha dictado” su subconsciente le está diciendo que es un dictador?
P-Absolutamente, yo no he dicho eso.
D-Usted no lo ha dicho tan explícitamente pero quizás en lo más profundo…
P-No quiero ni pensarlo. Es gente de bien, educado en la democracia y el respeto a las personas. Si hasta nos permite ausentarnos media hora cada día para descansar y comer algo.
D-Me está usted empezando a preocupar. Creía que habíamos avanzado pero parece que se está instalando en su cabeza lo que podríamos denominar como un síndrome de Estocolmo.
P-¿Y eso es grave?
D-Más de lo que usted pueda pensar. Mucho más. Tendré que aumentar la medicación.
viernes, 8 de abril de 2011
Doctor Kato
-Doctor, estoy absolutamente despistado. Ahora resulta que viene la empresa y aduciendo que hay que reducir costes, han hecho una serie de propuestas que parece más bien que lo único que pretenden es romper el marco laboral y establecer unilateralmente uno propio. Resulta que para reducir gastos no han decidido recortarse los sueldazos que tienen, ni eliminar los jefes que han ido promocionando en los últimos tiempos hasta el punto de haber doblado alguna jefatura, no. Resulta que para resolver los problemas que no hemos creado, tenemos que hacer el esfuerzo nosotros.
-Bueno, igual es normal arrimar el hombro
-A ver, es cierto que los presupuestos se han reducido pero, ¿Quién dice que nuestros grandes líderes lo han hecho lo suficientemente bien? ¿Quién controla al controlador? ¿Por qué no se adaptan las programaciones al dinero que hay? Es que usted no sabe lo que piden. Es difícil entender cuál es el ahorro que pretenden obtener impulsando una movilidad laboral, si no es para eliminar puestos de trabajo. Que se pretende con reducir las horas extras si no es poder programarlas para que no sean extras. Que incidencia económica puede tener el acotar las excedencias. Que se quiere realmente obtener congelando las antigüedades si no es eliminarlas. A que se debe el pretender eliminar los días de asuntos propios si, generalmente, cuando se goza de ellos, no contratan a nadie, o sea, no hay gasto. Y la generosidad de ofrecer 8 horas al año, a quien se le escapa que son para poder ir al médico u otros pero que cuando se agoten es mejor no tener que ir a especialistas o al médico de cabecera por una simple gripe. Y todo esto no para la temporada que viene y ya está, lo quieren hasta el 2014. Bueno… querrán que sea para siempre.
-¿Estas son las medidas que se les piden?
-Estas y otras como cambiar las reglas de juego en coro y orquesta, lo mismo que en administración pero eliminando además puentes y jornadas intensivas. En escenario la cosa ha ido algo más allá. Aparte de lo anteriormente mencionado, pretenden aumentar el máximo de días que se puede trabajar, ampliar las jornadas, obligar a trabajar en días festivos, que todos hagan de todo sin respetar la profesionalidad, romper el marco de descansos, suprimir las comparsadas técnicas y algún detalle más que ahora no recuerdo. Todo esto, o lo he soñado, o aparecía en su plataforma de convenio, no veo que tiene que ver con el intento de reducir gastos. En todo caso, lo que sí que veo es que se intenta reducir derechos.
-¿y ya se psicoanalizan estos señores?
-Pues no lo sé, pero lo dudo. Les puedo dar su número si usted quiere.
-No gracias. No creo que yo esté a la altura. Habrá que resucitar a Freud.
-Bueno, igual es normal arrimar el hombro
-A ver, es cierto que los presupuestos se han reducido pero, ¿Quién dice que nuestros grandes líderes lo han hecho lo suficientemente bien? ¿Quién controla al controlador? ¿Por qué no se adaptan las programaciones al dinero que hay? Es que usted no sabe lo que piden. Es difícil entender cuál es el ahorro que pretenden obtener impulsando una movilidad laboral, si no es para eliminar puestos de trabajo. Que se pretende con reducir las horas extras si no es poder programarlas para que no sean extras. Que incidencia económica puede tener el acotar las excedencias. Que se quiere realmente obtener congelando las antigüedades si no es eliminarlas. A que se debe el pretender eliminar los días de asuntos propios si, generalmente, cuando se goza de ellos, no contratan a nadie, o sea, no hay gasto. Y la generosidad de ofrecer 8 horas al año, a quien se le escapa que son para poder ir al médico u otros pero que cuando se agoten es mejor no tener que ir a especialistas o al médico de cabecera por una simple gripe. Y todo esto no para la temporada que viene y ya está, lo quieren hasta el 2014. Bueno… querrán que sea para siempre.
-¿Estas son las medidas que se les piden?
-Estas y otras como cambiar las reglas de juego en coro y orquesta, lo mismo que en administración pero eliminando además puentes y jornadas intensivas. En escenario la cosa ha ido algo más allá. Aparte de lo anteriormente mencionado, pretenden aumentar el máximo de días que se puede trabajar, ampliar las jornadas, obligar a trabajar en días festivos, que todos hagan de todo sin respetar la profesionalidad, romper el marco de descansos, suprimir las comparsadas técnicas y algún detalle más que ahora no recuerdo. Todo esto, o lo he soñado, o aparecía en su plataforma de convenio, no veo que tiene que ver con el intento de reducir gastos. En todo caso, lo que sí que veo es que se intenta reducir derechos.
-¿y ya se psicoanalizan estos señores?
-Pues no lo sé, pero lo dudo. Les puedo dar su número si usted quiere.
-No gracias. No creo que yo esté a la altura. Habrá que resucitar a Freud.
miércoles, 20 de octubre de 2010
¿donde estoy?
P- No se doctor, no acabo de encontrar mi lugar en toda esta historia. Han despedido a 23 compañeros de trabajo y me he sentido impotente ante tamaño despropósito. Se han convocado y desconvocado huelgas (esto no lo he entendido), se han hecho manifestaciones de protesta, se han enviado cartas a altas instancias, pero nada; nada ha sido posible para evitar el descalabro. Me pregunto si hubiera sido positivo hacer alguna de estas huelgas, si nos hubiera llevado a algún sitio pero es que, por un lado, la coordinación ha sido desastrosa y por otro, los motivos que aducía el comité, nunca han sido claros, en ningún momento se ha visto exactamente el porque se convocaba. En la primera se decía estar contra un ERE que después no ha existido, en la segunda, se intentaba conseguir una indemnización mayor para los afectados cuando, en este punto, son ellos los que deciden hasta donde llegar.
K- Es un poco enrevesada la cuestión. En el primer caso, tiene pinta de ser una huelga preventiva pero en el segundo, parecían haber suficientes motivos como para convocar ya que los despidos se habían realizado.
P- Si, pero aún así, estoy confuso. Tengo dudas del seguimiento pues se hizo una consulta a los trabajadores y el no a la huelga fue contundente, por lo que el comité se retractó.
K- ¿Y no había ningún sindicato con la suficiente fuerza para convocar por su cuenta?
P- Parece que no. Hubo quien parecía dispuesto pero por motivos que aún no comprendo, decidieron tirarse atrás también ellos, con lo que, todo ha quedado disuelto en nada. Los más hiperactivos en los primeros momentos (huelga, la del 23 de Julio) se tornaron más tranquilos y los que se sintieron más afectados -los que ignoran las asambleas generales de todos los trabajadores, piden dimisiones en el comité, etc.- después de desahogarse un poco, optaron por volver al redil del sentido común. Mientras tanto los otros colectivos miraban atónitos sin comprender lo que pasaba, o comprendiendo, que no se que es peor.
K- Es de locos, ciertamente. El que les entienda, que los compre.
Siga con las pastillas que esto va para largo. Ya sabe usted lo importante que es mantener el tono y no desafinar, que aún añorando a los MARX, estamos en la OPERA.
K- Es un poco enrevesada la cuestión. En el primer caso, tiene pinta de ser una huelga preventiva pero en el segundo, parecían haber suficientes motivos como para convocar ya que los despidos se habían realizado.
P- Si, pero aún así, estoy confuso. Tengo dudas del seguimiento pues se hizo una consulta a los trabajadores y el no a la huelga fue contundente, por lo que el comité se retractó.
K- ¿Y no había ningún sindicato con la suficiente fuerza para convocar por su cuenta?
P- Parece que no. Hubo quien parecía dispuesto pero por motivos que aún no comprendo, decidieron tirarse atrás también ellos, con lo que, todo ha quedado disuelto en nada. Los más hiperactivos en los primeros momentos (huelga, la del 23 de Julio) se tornaron más tranquilos y los que se sintieron más afectados -los que ignoran las asambleas generales de todos los trabajadores, piden dimisiones en el comité, etc.- después de desahogarse un poco, optaron por volver al redil del sentido común. Mientras tanto los otros colectivos miraban atónitos sin comprender lo que pasaba, o comprendiendo, que no se que es peor.
K- Es de locos, ciertamente. El que les entienda, que los compre.
Siga con las pastillas que esto va para largo. Ya sabe usted lo importante que es mantener el tono y no desafinar, que aún añorando a los MARX, estamos en la OPERA.
miércoles, 12 de mayo de 2010
Pesadillas de pelotas (diván del doctor Kato)
Verá doctor, esta noche he tenido una pesadilla muy rara: había un niño que creyó ver una pelota en el patio y quiso hacerla suya. Fue tal el empeño que puso en ello que consiguió que algún amiguito suyo viera también la pelota y se sumase a él.
Los demás niños no entendían nada pero, para no discutir y poder jugar todos juntos le siguieron la corriente. Poco a poco Pedrito, así se llamaba el niño, y sus más estrechos amigos, fueron creyéndose más amos de la pelota y empezaron a poner condiciones a los demás: si no estás conmigo estás contra mi, si no juegas como yo digo me quedo la pelota, si no aceptas mis condiciones irás a la señorita, en fin, golpe de tuerca tras golpe de tuerca acabó agotando a los niños que nunca habían visto la pelota y acabaron diciéndoselo,
-Mira Pedrito, aquí no hay ni ha habido pelota. Hemos jugado contigo porque tenemos que jugar pero todo tiene un límite y al final se hace demasiado aburrido jugar solo cuando vosotros queréis y con vuestras reglas a si que entérate ya, no hay pelota. Si quieres, te compras una y os vais a jugar por ahí. -A si, pues a la seño vais, además, se lo diré a mis primos y ya podéis ateneros a las consecuencias.
El caso es que Pedrito y sus amigos cogieron una rabieta de no te menees. La pataleta fue de órdago, tanto que me desperté.
No se como interpretar el sueño, para eso están los profesionales pero, creo que en la vida real hay más de un Pedrito emperrado en obligar a los demás a jugar con una pelota que en muchos casos no existe y con unas reglas absurdas adquiridas a base de creerse unas películas montadas sobre irrealidades, preconceptos y un ego superlativo.
Estimado paciente, supongo que con el tiempo los Pedritos, irán entendiendo las cosas porque, de otro modo, creo que se llevarán muchos disgustos y vivirán siempre en el rencor, la sospecha y la ignominia, una vida un tanto miserable vamos.
Los demás niños no entendían nada pero, para no discutir y poder jugar todos juntos le siguieron la corriente. Poco a poco Pedrito, así se llamaba el niño, y sus más estrechos amigos, fueron creyéndose más amos de la pelota y empezaron a poner condiciones a los demás: si no estás conmigo estás contra mi, si no juegas como yo digo me quedo la pelota, si no aceptas mis condiciones irás a la señorita, en fin, golpe de tuerca tras golpe de tuerca acabó agotando a los niños que nunca habían visto la pelota y acabaron diciéndoselo,
-Mira Pedrito, aquí no hay ni ha habido pelota. Hemos jugado contigo porque tenemos que jugar pero todo tiene un límite y al final se hace demasiado aburrido jugar solo cuando vosotros queréis y con vuestras reglas a si que entérate ya, no hay pelota. Si quieres, te compras una y os vais a jugar por ahí. -A si, pues a la seño vais, además, se lo diré a mis primos y ya podéis ateneros a las consecuencias.
El caso es que Pedrito y sus amigos cogieron una rabieta de no te menees. La pataleta fue de órdago, tanto que me desperté.
No se como interpretar el sueño, para eso están los profesionales pero, creo que en la vida real hay más de un Pedrito emperrado en obligar a los demás a jugar con una pelota que en muchos casos no existe y con unas reglas absurdas adquiridas a base de creerse unas películas montadas sobre irrealidades, preconceptos y un ego superlativo.
Estimado paciente, supongo que con el tiempo los Pedritos, irán entendiendo las cosas porque, de otro modo, creo que se llevarán muchos disgustos y vivirán siempre en el rencor, la sospecha y la ignominia, una vida un tanto miserable vamos.
viernes, 12 de marzo de 2010
Gerencias
El diván del doctor Kato
Alguien se ha pasado tres pueblos. Difícil descifrar si ha sido a mala leche o para encubrir un error de bulto pero, los pueblos, han sido tres.
Desde el diván se ven las cosas digamos que, diferentes. Se toma uno su tiempo e intenta analizar lo sucedido.
Esto es lo que ha pasado: tres miembros del comité se piden horas sindicales para poder reunirse con la empresa para seguir con las negociaciones del convenio. El hecho no tiene más relevancia que esa, un correo electrónico enviado con días de antelación a las personas que han de tener conocimiento de la reunión para que los posibles programas de trabajo no se vean afectados por la ausencia de estos trabajadores. La persona encargada de organizar este trabajo niega la evidencia al negar que haya recibido comunicación alguna y que no tiene noticia de la reunión. Al mostrar la copia del correo y ver en su propio ordenador lo fehaciente del hecho, pretende no haber entendido el mensaje. Eso es algo bastante incompresible en alguien con su cargo y ante una comunicación clara, escueta y rutinaria como esa pues, no es la primera vez que ocurre. Se da cuenta de ello y alega entonces que la reunión se ha pospuesto porque uno de los participantes no puede ir. Se llama al afectado que niega haber pospuesto la reunión, es más, los está esperando. Es curioso el hecho de que, de no saber nada de la reunión, pasa a ser la única persona que sabe que se ha pospuesto, o sea, la persona que mejor conoce el asunto. Es cierto que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo.
Pero, analicemos la situación; podría ser un burdo intento de sabotear la labor de los representantes de los trabajadores, pues finalmente no se celebró la reunión, pero, en realidad, perjudicó también a la empresa y la reunión se realizó en otra fecha por lo que, no se ve beneficio por ningún lado. Otra opción puede ser el olvido o la incapacidad de gestionar ese sencillo trámite pero, como dicen algunos directivos de la casa, por el dinero que cobra bien debiera saber que, como y cuando hacer su trabajo. Además, hay que tener un mínimo de dignidad para reconocer errores, pedir disculpas y solucionar las cosas de manera satisfactoria para todos. Queda una última opción pero prefiero no ser mal pensado. Quien lo quiera ser que lo sea. Piensa mal y acertarás.
Mi misión desde este diván es solo la de escuchar e interpretar. A si que, oído lo oído e interpretado lo interpretable, solo me queda decir que, se ha pasado tres pueblos. Difícil acertar en la patología. Psicosis, paranoia, esquizofrenia, trastorno; ni idea, para hacer un diagnóstico hay que ser algo más que un boludo en un diván.
Alguien se ha pasado tres pueblos. Difícil descifrar si ha sido a mala leche o para encubrir un error de bulto pero, los pueblos, han sido tres.
Desde el diván se ven las cosas digamos que, diferentes. Se toma uno su tiempo e intenta analizar lo sucedido.
Esto es lo que ha pasado: tres miembros del comité se piden horas sindicales para poder reunirse con la empresa para seguir con las negociaciones del convenio. El hecho no tiene más relevancia que esa, un correo electrónico enviado con días de antelación a las personas que han de tener conocimiento de la reunión para que los posibles programas de trabajo no se vean afectados por la ausencia de estos trabajadores. La persona encargada de organizar este trabajo niega la evidencia al negar que haya recibido comunicación alguna y que no tiene noticia de la reunión. Al mostrar la copia del correo y ver en su propio ordenador lo fehaciente del hecho, pretende no haber entendido el mensaje. Eso es algo bastante incompresible en alguien con su cargo y ante una comunicación clara, escueta y rutinaria como esa pues, no es la primera vez que ocurre. Se da cuenta de ello y alega entonces que la reunión se ha pospuesto porque uno de los participantes no puede ir. Se llama al afectado que niega haber pospuesto la reunión, es más, los está esperando. Es curioso el hecho de que, de no saber nada de la reunión, pasa a ser la única persona que sabe que se ha pospuesto, o sea, la persona que mejor conoce el asunto. Es cierto que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo.
Pero, analicemos la situación; podría ser un burdo intento de sabotear la labor de los representantes de los trabajadores, pues finalmente no se celebró la reunión, pero, en realidad, perjudicó también a la empresa y la reunión se realizó en otra fecha por lo que, no se ve beneficio por ningún lado. Otra opción puede ser el olvido o la incapacidad de gestionar ese sencillo trámite pero, como dicen algunos directivos de la casa, por el dinero que cobra bien debiera saber que, como y cuando hacer su trabajo. Además, hay que tener un mínimo de dignidad para reconocer errores, pedir disculpas y solucionar las cosas de manera satisfactoria para todos. Queda una última opción pero prefiero no ser mal pensado. Quien lo quiera ser que lo sea. Piensa mal y acertarás.
Mi misión desde este diván es solo la de escuchar e interpretar. A si que, oído lo oído e interpretado lo interpretable, solo me queda decir que, se ha pasado tres pueblos. Difícil acertar en la patología. Psicosis, paranoia, esquizofrenia, trastorno; ni idea, para hacer un diagnóstico hay que ser algo más que un boludo en un diván.
domingo, 6 de diciembre de 2009
Mi mono Amedio y yo, mi, me, conmigo
El diván del Doctor Kato
Amedio - Doctor, estoy observando a mi pareja laboral en los dibujos animados y me empieza a preocupar bastante su actitud. No es lo que yo pensaba.
Doctor Kato – ¿A que se refiere?
A – Pues verá, cuando empezó nuestra relación me prometió fidelidad y transparencia y ahora es opaco y estoy seguro de que, si puede, me dejará en la estacada. Lo veo con aires de indiferencia y prepotencia hacia mí.
DK-Quizás sea un buen momento para poner las cartas boca arriba y ver quien es quien.
A- Quizás, pero yo siempre he sido sincero y le he mostrado mis intenciones. Pensaba que él también lo hacía. El otro día sin más, me amenazó con dejar lo nuestro si no hacía lo que él quiere y reconozco que algunas de las cosas que me pide resultan muy desagradables.
DK-Creo que está usted exagerando.
A-No, no. Figúrese que quiere que prácticamente me someta a él como si fuera su esclavo sin condiciones ni condicionantes que puedan molestarle y la verdad, tengo miedo. Temo que la cosa se le pueda ir de las manos y acabe en una tragedia.
DK-Pues si las cosas están así, quizás debería usted plantarle cara y aclarar que en las relaciones de pareja ambos tienen que ceder algo en aras de una convivencia buena y saludable, de otro modo, la relación es inviable.
A-Pues es lo que le he dicho pero dice que en realidad es él quien está teniendo mucha paciencia conmigo y que yo cada día le pido más, y en realidad, yo lo único que quiero es que las cosas sigan como antes pero avanzando un poquito para no estancarnos. A cambio, estoy dispuesto yo también a hacer el esfuerzo necesario para mantener nuestra relación.
DK-No debiera usted darle demasiadas vueltas. Mantenga viva la llama de la convivencia aunque sin ceder terreno y ya verá que con el tiempo, él se dará cuenta de que en una ruptura, nunca se puede saber quién es el que acabará más perjudicado. Ambos tienen mucho que perder y en el fondo, están destinados a entenderse. Por ahora, siga con la medicación.
domingo, 15 de noviembre de 2009
DOCTOR, DOCTOR..... ES GRAVE !!?,¿NO?
El diván del Doctor Kato
Paciente – Doctor, el nepotismo vuelve a campar por sus fueros. Nos habían dicho que esto se había acabado pero nos acaban de demostrar que no es así. Ya lo habíamos visto antes pero eran cargos fuera de convenio y no teníamos más remedio que acatar.
Doctor Kato - ¿esta usted seguro de eso? Lo que dice es grave. Debiera usted reflexionar y preguntarse si no son imaginaciones suyas. Ya sabe que la mente juega malas pasadas a gente que, como usted, está en tratamiento por sus manías persecutorias.
P – Si, esta vez estoy seguro. Se ha comunicado casi a escondidas la promoción interna a un cargo de responsabilidad nuevo (y digo casi a escondidas porque apenas se ha publicitado en algún tablón de anuncios y se le han enviado correos a algunas personas con lo que el 90 % de la casa no ha tenido noticias ni posibilidad de presentarse). Los requisitos parecían hechos a la medida de una persona que finalmente ha sido la elegida. Además, en aras de esa transparencia que ahora predican, debieran por lo menos haber mostrado al comité de empresa los criterios de valoración que han seguido para decidirse por una persona u otra.
D K – Bueno, bueno; esto son impresiones suyas. Quizás la empresa ha visto la necesidad de ese cargo pero sin pensar en nadie en concreto y puso los requisitos que consideraba oportunos para el cargo y claro, alguien tiene que haber que coincida con esos criterios. Y en cuanto a la escasa difusión de la promoción, hay que reconocer que la nueva dirección es primeriza en estas lides de la transparencia y a lo mejor no sabe que una promoción interna a de ser para el 100 % del personal de la casa pues podría haber gente con capacitación suficiente que ahora está realizando labores que nada tienen que ver con ese cargo por diferentes motivos.
P – Ya, pero es que la persona promovida tiene lazos estrechos con la alta dirección de la casa y ha tenido una ascensión meteórica en muy poco tiempo. Nadie duda de su capacitación profesional pero, por un lado tampoco nadie dice que sea el más capacitado (de hecho hay otra persona que ahora mismo estaba haciendo las veces del cargo que ahora se ha licitado), y por otro creo que la empresa no solo tiene que ser transparente sino que además ha de parecerlo.
D K – No puede usted olvidar que a esta dirección le han quedado heredados personajes de los que es muy difícil desprenderse. Tienen que pagar el precio de las antiguas direcciones y sus deficientes gestiones.…………………..
P - ¿Quiere usted decir que se la han colado?
D K – Hasta el fondo señor paciente, hasta el fondo. Me temo que tendrá usted que seguir con la medicación durante otra buena temporada.
Paciente – Doctor, el nepotismo vuelve a campar por sus fueros. Nos habían dicho que esto se había acabado pero nos acaban de demostrar que no es así. Ya lo habíamos visto antes pero eran cargos fuera de convenio y no teníamos más remedio que acatar.
Doctor Kato - ¿esta usted seguro de eso? Lo que dice es grave. Debiera usted reflexionar y preguntarse si no son imaginaciones suyas. Ya sabe que la mente juega malas pasadas a gente que, como usted, está en tratamiento por sus manías persecutorias.
P – Si, esta vez estoy seguro. Se ha comunicado casi a escondidas la promoción interna a un cargo de responsabilidad nuevo (y digo casi a escondidas porque apenas se ha publicitado en algún tablón de anuncios y se le han enviado correos a algunas personas con lo que el 90 % de la casa no ha tenido noticias ni posibilidad de presentarse). Los requisitos parecían hechos a la medida de una persona que finalmente ha sido la elegida. Además, en aras de esa transparencia que ahora predican, debieran por lo menos haber mostrado al comité de empresa los criterios de valoración que han seguido para decidirse por una persona u otra.
D K – Bueno, bueno; esto son impresiones suyas. Quizás la empresa ha visto la necesidad de ese cargo pero sin pensar en nadie en concreto y puso los requisitos que consideraba oportunos para el cargo y claro, alguien tiene que haber que coincida con esos criterios. Y en cuanto a la escasa difusión de la promoción, hay que reconocer que la nueva dirección es primeriza en estas lides de la transparencia y a lo mejor no sabe que una promoción interna a de ser para el 100 % del personal de la casa pues podría haber gente con capacitación suficiente que ahora está realizando labores que nada tienen que ver con ese cargo por diferentes motivos.
P – Ya, pero es que la persona promovida tiene lazos estrechos con la alta dirección de la casa y ha tenido una ascensión meteórica en muy poco tiempo. Nadie duda de su capacitación profesional pero, por un lado tampoco nadie dice que sea el más capacitado (de hecho hay otra persona que ahora mismo estaba haciendo las veces del cargo que ahora se ha licitado), y por otro creo que la empresa no solo tiene que ser transparente sino que además ha de parecerlo.
D K – No puede usted olvidar que a esta dirección le han quedado heredados personajes de los que es muy difícil desprenderse. Tienen que pagar el precio de las antiguas direcciones y sus deficientes gestiones.…………………..
P - ¿Quiere usted decir que se la han colado?
D K – Hasta el fondo señor paciente, hasta el fondo. Me temo que tendrá usted que seguir con la medicación durante otra buena temporada.
viernes, 23 de octubre de 2009
Mi ombligo y yo
Es el cordón umbilical el nexo de unión entre el feto y la madre, el que une al futuro ser a la vida.
Cuando nacemos, este se corta para que podamos ser independientes y tener vida propia con nuestros órganos internos ya desarrollados y dispuestos a funcionar por si mismos.
La cicatriz que queda es lo que llamamos ombligo y se podría interpretar de muchas maneras el hecho de que nos lo miremos tanto pero, lo más común, es creernos que somos únicos, lo cual es cierto pero, el ser únicos no nos hace más importantes. Por eso es conveniente mirar el ombligo de nuestros semejantes y reconocerles también su derecho a existir.
Todos tenemos ombligo (bueno, se supone que Adán y Eva no) y a todos se nos forma pelusilla en él. Para cada uno, la propia pelusilla es la más importante pero no debemos perder de vista la de nuestros congéneres porque si no, perderemos de vista la realidad.
Podemos pues tratar el tema bajo un punto de vista metafísico y adentrarnos en los aspectos inaccesibles para una investigación científica en toda regla o bien tratarlo de una manera más sencilla e inteligible. Esta segunda opción es la que abordaremos para simplemente decir: no pierdas de vista la pelusilla del ombligo de tu vecino si quieres conseguir deshacer también la tuya, si solo conoces el yo, mi, me, conmigo, cambia de camello o cambia de diván.
Cuando nacemos, este se corta para que podamos ser independientes y tener vida propia con nuestros órganos internos ya desarrollados y dispuestos a funcionar por si mismos.
La cicatriz que queda es lo que llamamos ombligo y se podría interpretar de muchas maneras el hecho de que nos lo miremos tanto pero, lo más común, es creernos que somos únicos, lo cual es cierto pero, el ser únicos no nos hace más importantes. Por eso es conveniente mirar el ombligo de nuestros semejantes y reconocerles también su derecho a existir.
Todos tenemos ombligo (bueno, se supone que Adán y Eva no) y a todos se nos forma pelusilla en él. Para cada uno, la propia pelusilla es la más importante pero no debemos perder de vista la de nuestros congéneres porque si no, perderemos de vista la realidad.
Podemos pues tratar el tema bajo un punto de vista metafísico y adentrarnos en los aspectos inaccesibles para una investigación científica en toda regla o bien tratarlo de una manera más sencilla e inteligible. Esta segunda opción es la que abordaremos para simplemente decir: no pierdas de vista la pelusilla del ombligo de tu vecino si quieres conseguir deshacer también la tuya, si solo conoces el yo, mi, me, conmigo, cambia de camello o cambia de diván.
Atentamente
Doctor Kato
Suscribirse a:
Entradas (Atom)