martes, 25 de septiembre de 2012

Presentació de Josep Pons


Que hi ha sota la catifa vermella?


            Els representants del treballadors i treballadores hem de denunciar públicament i fer sabedors als mitjans de comunicació, en particular, de la situació que estem patint a la Fundació del Gran Teatre del Liceu:


            El fet és que hi ha un conflicte col·lectiu presentat a Magistratura, per l’ incompliment del pacte que es va signar, el 22 de febrer, amb motiu d’evitar l’aplicació d’un ERO, que malgrat no es tirà en davant tampoc salvà gairebé res del que es pretenia salvar de la temporada passada. L’engany està al públic i abonats, però sobre tot als que varem signar aquell acord, els treballadors i les treballadores del Liceu.


            La cessió d’un milió i mig d’euros per part de la plantilla no s’ha correspost amb un pla de viabilitat que, econòmicament i amb transparència, donés sortida a la difícil situació de les finances que patim. Ans al contrari, hem constatat que traint l’esperit de la cessió, s’ha traduït en 19 acomiadaments, això sí, abans de l’arribada del nou director musical el dia 1 de setembre. El Mestre Pons arribà amb la feina bruta ja feta. Col·lectius que hores d’ara s’estan reduint de forma alarmant, sent 68 els membres de l’orquestra i 58 els del cor. Aquests son els grans col·lectius estables de que parlen tant?



            El 30 de juliol ja es demanà, a la empresa, al responsable de RRHH Sr. Jordi Tarragó, d’enllestir un calendari que servís per negociar un conveni de viabilitat i que optimitzes l’activitat respectant realment la estabilitat dels col·lectius. El fet és que a data d’avui no s’han començat les negociacions.



            Aquests estalvi en professors i cantants ja s’està malbaratant de bon començament amb els sous desproporcionats, i la burocratització altament polititzada, plantejada en aquesta nova Direcció Musical; marcada per l’endogàmia en la metamorfosi produïda entre l’anterior Gerència Musical i la actualment presentada Direcció Musical (la sogra i el gendre). No hi confiem, i tot plegat el sofrim amb l’opacitat que caracteritza la gestió de la Fundació Gran Teatre del Liceu.


            On són els comptes de l’afectació de l’ERO i de la no aplicació del mateix ? Quin cost, real, té el projecte Pons? Quantes produccions farà realment i a quin cost? Quines i quantes seran les meravelloses gires i concerts de projecció internacional que ens prometien? Quins models volen seguir tant artísticament com econòmicament? Perquè els directius i responsables dels projectes al Liceu necessiten contractar persones, o empreses, que els hi facin la feina? Perquè no s’inclou la pujada de l’IVA en els càlculs econòmics? Com pot ser que mantinguin a Joan Francesc Marco al cap davant del Liceu amb la nefasta gestió de la crisis i particularment la passada temporada? On i quin és el nou model de governança del Patronat? Qui ha de ser el nou president? Quines modificacions es volen fer als estatuts de la Fundació? Serem governats per polítics o per professionals del sector operístic ?....

Sembla que una gran quantitat de problemes s’han ficat a sota de la catifa vermella pensant que si el problema no es veu, és que no hi ha problema.



Manuel Martínez, President del Comitè d'Empresa del Gran Teatre del Liceu

lunes, 24 de septiembre de 2012

dit i fet


viernes, 14 de septiembre de 2012

¿HORAS EXTRA?

 

Escenario no empieza bien. Sagrera y sus métodos son el problema, en ningún caso aportó voluntad ni maneras para solucionar nada.

Poner horarios novedosos (como un domingo entrar a la cinco y media en un concierto de Beyreuth), que no está reflejado en convenio porque no es la actividad habitual. Tirar de horas extras, eso si, escatimando o rascando tiempo de la extensión de jornada y actividad, para desmontar un ballet en sábado (ni el ballet ni los dobletes están regulados ni contemplados). Un coste añadido al gasto, de personal técnico en este caso, que ya en la primera actividad programada se podrían haber ahorrado si los pactos propuestos al final de la temporada pasada se hubiesen cerrado (solo pedíamos dos días consecutivos de descanso a la semana y un máximo de siete consecutivos de trabajo, como recoge el convenio, como así requirió, en mayo pasado, la inspección de trabajo ).

Es duro decidir no acabar de completar una actividad. El desmontaje es la conclusión de esa actividad. Pero es mucho más irresponsable e inconsecuente seguir haciendo de tapadera a su ineptitud.

Cuando se llenan la boca de ahorro y gasto, les hemos cedido la paga de verano, pero nos encontramos con más de lo mismo.... ¿Cuanto nos costó Peleas? porque de la paga si que conocemos el coste ( del resto para alcanzar lo pactado no sabemos como ni por que) Ya a la primera de cambio les tenemos que tapar los fallos y el dispendio. Porque todo el calendario para escenario sigue siendo por definición un dispendio, una mala gestión y una falta de flexibilidad, pero por su parte, no de la plantilla, sino de la organización del trabajo, su falta de eficiencia al organizarlo.

Y dicho esto seguimos sin entender que dificultad tenían en acordar un marco más eficiente, como el que se les propuso y siguen justificando gastos innecesarios.

Estos problemas se deberían extirpar, pero en ningún caso taparles sus deficiencias, porque nadie ganará con ello y menos los que hacen de tapadera.

No hay mayor ciego que el que no quiere ver.

 
Bandolero del forillo armado

jueves, 13 de septiembre de 2012

Un Marco de mentiras



De nuevo se despacha a gusto el director general del teatro en declaraciones a la radio y prensa. De nuevo cuenta una versión absolutamente coja, manca y partidista donde solo están el bueno del director, los feos de de los políticos y los malos de los trabajadores.


"Francesc Marco, ha considerado que la dirección del teatro ha cumplido su pacto con los trabajadores por lo que confía que no se lleve a efecto la huelga anunciada para el mes de octubre, coincidiendo con la apertura de la temporada."



El pacto al que hace referencia es naturalmente el que se firmó el 22 de febrero pasado y evitó un ERE. Como es natural, no dice que hay interpuesto un conflicto colectivo, por parte del Comité de Empresa, por incumplimiento de dicho pacto; el cual, no habiéndose llegado a acuerdo alguno en la mediación realizada ante las instancias laborales, sigue su curso.


No dice que ya en el primer punto del pacto en el que los trabajadores se comprometieron a ceder temporalmente parte de su sueldo, no hay ningún tipo de propuesta para determinar en qué tiempo y forma se va a reintegrar ese dinero, ni ha habido tampoco información sobre quién y con cuanto contribuía para llegar a la cifra establecida. La opacidad ha sido y es absoluta, se ha decidido y ejecutado de forma unilateral.

Tampoco dice este señor como el segundo punto en el que los trabajadores se comprometían a flexibilizar sus condiciones de trabajo para hacer posible continuar con una temporada destrozada por ellos, se lo tomaron como un coto privado en el que se podían permitir absolutamente todo, rompiendo cualquier norma a su antojo, especialmente en escenario por el mal talante de Xavier Sagrera creando un gran mal estar entre los trabajadores. Muchas injusticias y muchos conflictos que hubo que ir resolviendo día a día.

En el tercer punto; incentivar la disminución del gasto salarial, con la pretensión de no aplicar medidas traumáticas (despidos), obviamente no han puesto demasiado interés, tardaron meses en ejecutarlo con lo que se ha perdido dinero a diario, y tras un primer acercamiento a los representantes de los trabajadores, acabaron concretándolo en modo y forma desconocida por el comité. Diversas propuestas en este sentido no las han llegado a presentar públicamente a la plantilla y han optado por la medida autoritaria y despótica del despido, esto implica que hay ahorros que no se están efectuando durante esta temporada, por incompetencia y mala gestión de unas medidas que no han desarrollado plenamente.

El cuarto punto comprometía a las partes a elaborar un nuevo marco laboral en un plazo de dos meses y medio, en el cual además, debían presentar un plan de viabilidad. En ese plazo no hubo sino un par de reuniones estériles por lo que se aplazó la fecha un par de meses más. Aquí la pretensión, por parte de la empresa, es reducir a la mínima expresión las normas y condiciones que nos rigen. Evidentemente del Plan de Viabilidad ni asomo de lo que debería ser: Un acuerdo para hacer posible la actividad, un cómo y cuándo. No su Plan Director que es: Un dictado de cómo nos pretenden eliminar, o externalizar, en todos los sentidos y sin remedio, con un contenido incompleto, indocumentado y presentado en la inspección de trabajo en última instancia y para justificarse.

El punto quinto tampoco se cumplió. Por un lado quedaba roto el pacto anterior pero seguían imponiéndonos calendarios que pertenecían a dicho pacto, pero por otra parte se aprovechaban de la ruptura del pacto de julio de 2011, que impedía despidos masivos, para deshacerse de 19 personas de la plantilla.

El sexto sí lo cumplieron, retiraron el ERE, se quedaron con nuestro dinero, pero estuvieron muy lejos de recuperar la temporada que se les exigía salvar.

Así pues ¿De dónde saca, este impresentable e incalificable, que el pacto se ha cumplido y que por tanto confía en que la huelga convocada para la Forza del destino no se lleve a cabo?

Si bien es cierto, como afirma, que los que tienen que depositar en él la confianza lo mantienen en el puesto, no es menos cierto que un clamor de personas, usuarias y especialmente las trabajadoras han solicitado su dimisión por el bien y en defensa de esta institución a la que tanto está perjudicando.

Atrévase, Director General, a decir la verdad.

A veces, reconforta.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

¿Y para donde tenemos que mirar?

Las soluciones no pueden venir de parte de los que realmente son el problema.

Sigue habiendo zorros para vigilar a las gallinas.

La repetida sensación y convicción, expresada en tantas instancias como ha sido necesario; de que esta directiva y todos los secuaces, de que se ha ido instrumentalizando el teatro a lo largo del periodo comandado por JF Marco, no pueden conducirnos a ningún buen puerto. Deben dimitir; y gratis por ineficaces e ineficientes (resultan costosísimos en todos los sentidos).

La nave va con los vientos que imperan, pero todavía no es un barco fantasma y solo la determinada intervención de la tripulación puede impedir el desastre. Tirar el ancla, o tomar el timón que paralice y detenga este inmenso cascarón antes de que llegue a estamparse contra escolleras o arrecifes de mal agüero. Estos vientos soplan sin orquestación, sin ton ni son, improvisando y a traición, con un coro de malas premoniciones; eso que llamamos y conocemos como el oráculo de las privatizaciones, la externalización, las subcontratas, la financiación cultural con la propaganda, la consigna, del sálvese quien pueda.

Estamos a un paso de que grandes sueldos, como los de Marco, Pons y tantos otros que no conocemos pero que proliferan, se coman los recursos de la actividad estable (los salarios de la plantilla, mientras esta dure). De esta manera generaremos, permitiremos, situaciones que después del expolio podremos conocer, a toro pasado, como sucede con el caso Palau (que realmente; suceder, sucede bien poco).

En los presupuestos de cultura (que se lo pregunten a Mascarell y los organismos que va creando, como la Agència Catalana de Patrimoni Cultural “ACPC” y a quienes pone al frente de estas) no interesan las plantillas estables, por mucho que se llenen la boca de ellas, sencillamente necesitan dinero para eliminarlas (cada vez menos, pero aun lo necesitan). Así, desde un cálculo porcentual con respecto al presupuesto del Liceo, en el nuevo PLAN DIRECTOR, proponen una reducción del 7% en la masa salarial para la temporada 2013/14 y ya han empezado ¿NO? Viendo que es complicado que los salarios suban, no es difícil deducir que si las cosas les fuesen bien con los incrementos de capital privado que pretenden (cosa que no han sabido hacer y es dudoso que aprendan en un futuro por mucha ley que inventen o cambien, ni aún haciendo una de blanqueo de capitales en la cultura, tipo SICAVs de la cultureta o lo que sea), pues bien, a mayores ingresos mayor cantidad de amortizaciones, o sea despidos y reducción de plantilla ¿Esto como se come? Claro que, así, no lo podían llamar plan de viabilidad ¿Quedaba feo o malsonante haberlo llamado de EXTINCIÓN? ¿Pero si nuestro director hace chascarrillo y guasa de los cantantes filo nazis en Bayreuth, a que tanto escrúpulo?

Las Óperas fumarán determinadas marcas y beberán determinados productos comerciales, volveremos a utilizar solo determinadas marcas de cava en escena, llenaremos nuestras producciones de ciertos modelos de automóviles en promoción…

Marco,Tarragó, Sagrera, Pons y Mascarell son el problema y todos los demás somos responsables por permitirlo. Si la nave va es porque no echamos el ancla, no porque la capitaneen bien. Es más, si les permitimos seguir jugando con el timón seguro que embarrancamos. Tiempo al tiempo.

Por eso, siendo un poco, solo un poco, objetivos: Son ellos contra todas las demás y entre las últimas, el todas las demás, están no tan solo las personas que trabajamos y las usuarias o consumidoras del producto cultural, estamos todas las que pagamos impuestos frente a las que nos los quitan o sencillamente los escaquean.

Luego llegan los paraísos, políticas de comisiones a cuenta y los favores personales, la corrupción y el nepotismo y todo porque sustentamos la plutocracia mirando para otra parte, como si no fuera con nosotros ni nuestro dinero.

De poco sirve mirar a quien no quiere ver, si se desea beber de la ignorancia para alimentar la fatal indolencia.