domingo, 22 de julio de 2012
acomiadades
Vull acomiadar-me de tots
Com ja sabreu , aquest divendres em van acomiadar de la feina. A estat molt sobtat.
El dijous a les 21:19 surtin del general de Aida, em truquen, per dir-me que tinc una reunió divendres al matí. Divendres em comuniquen que em “despedeixen” i que buidi la taquilla.
Com que no he tingut l’oportunitat de dir adéu a ningú, ho vull fer per escrit:
Vull acomiadar-me dels companys, en primer lloc del meu departament el de sastreria, de tots els tècnics , companys d’oficines, dones de la neteja, cantants, musics i figurants, amb els que he treballat. Perdoneu si em deixo algú.
De tothom que m’ha saludat pel passadís amb un somriure o alguna broma, i m’aguanta’t la porta perquè passes , de molts no sé ni el nom...
De tots els Professionals que fan que cada dia s’aixequi el telo. Que son l’anima del Liceu.
Per a mi ha estat un orgull haver contribuït, encara que sigui amb una petita part, en aquest anima.
La meva feina m’agradava molt, i la he fet el millor que he sabut i he pogut. Sempre he pensat que es un privilegi poder estar treballant en un Teatre com aquest. I això mai no s’ha d’oblidar.
Desitjo que el “Liceu de Tots”, continuí sent de tots i no de uns quants. Perquè aquest Teatre es el nostre patrimoni, i s’ha de defensar.
Tot i el moment dur i dolorós que estic passant, vull quedar-me amb els bons moments.
A estat un plaer.
Portaré sempre aquest Teatre al meu cor.
Molta merda per l’estrena de l’Aida!
Mercè,
21 juliol de 2012
domingo, 15 de julio de 2012
Plan de Viabilidad
¿Sera por paciencia?......
Los que no creen,
los que nunca creyeron y los que están perdiendo la fe, andamos
revueltos en esta nave que continua a la deriva. Si no naufraga es
por nosotras, por lo que hacemos. Y va mucho más allá de aportar o
avanzar una paga extra (que nadie tiene ni idea de su retorno, un
flagrante incumplimiento más de lo pactado el 22 de febrero pararetirar el ERE).
Se ha hablado de
todo y más con el fin de consensuar acuerdos de la mayor estabilidad
y proyección posible. ¿Por qué no quieren? ¿Por qué pretenden
responsabilizarnos a las que trabajamos, a la parte productiva? ¿Son
incapaces de dar viabilidad a este teatro?
Las
diversas
direcciones,
en todos
los
estratos y
niveles que
la vasta
jerarquía
que la
cultura
oficial nos
ofrece,
léase,
desde Wert
y
Mascarell,
hasta los
que están
imponiéndonos
el Liceu;
JF Marco,
J Tarragó,
X Sagrera
y
Sea como sea,
actualmente este gran clan no se ve afectado por la crisis:
Actualmente tienen triplicado el cargo y con mucha suerte, en
septiembre, solo estará doblado con yerno y sobrino.
Cada uno que haga
sus sumas y decida si estos gastos se justifican, especialmente
cuando vemos lo que pretenden hacer con nuestro dinero, tiempo y
vidas.
Mientras
las
familias
toman
posiciones
en el
Liceo
(estos
elementos
no entran
en el
convenio)
en
administración
se
produjeron
despidos,
en todos
los
colectivos
amenazan
(sembrar el
miedo es
de su
manual de
convivencia
y buena
praxis) con
reducir
hasta el
aire que
respiramos.
¿No son muchos
tres gerentes musicales, dos bufetes de abogados, dos directores de
recursos humanos, tres jefes de informática de los cuales uno cobra
el 50% más de lo establecido por convenio, dos directores de
marketing que externalizan su tarea, una directora financiera más un
asesor financiero externo? ¿No es exagerado pagar una semanita en
Varsovia a 7 personas de las cuales solo una se puede justificar su
asistencia, pagar viajes a París en fin de semana al director
general y su pareja en primera clase y hoteles de lujo, pagar comidas
en el círculo del Liceu o en restaurantes de precios no precisamente
módicos?
Aquí
no hay
plan
de
viabilidad,
hay un
plan
director.
Pues lo llevamos
claro... dirigiendo quien dirige y dados los antecedentes continuamos
en zozobra.
Nos pretenden
hundir en la miseria de su mala gestión.
Nuestro millón y
medio de euros es puro maquillaje, ante los 6 millones de euros, que
la Comisión Ejecutiva de la Fundación autorizo a Marco, el 3 de
julio, a suscribir como crédito. Así se aprobó el PLAN DE
DIRECCIÓN. Solo falta el trámite de ratificarlo el Patronato el 16
Julio. Cuando pretenden, o deben, modificar los estatutos de la
Fundación ¿qué propósito tienen? ¿cuál es el objetivo?
¿Que sucede o
sucederá con el pacto incumplido? simplemente han cogido nuestro
dinero ¿Qué medidas de optimización aplicaran? ¿Qué harán y
como, con los 6 millones de euros? ¿Qué marco laboral nos ha de
amparar si destruyen el convenio?
Es indigno el
espectáculo. No hace falta ser Millet, y que te pillen, para ser
unos inmorales y los planes de esta dirección jamás gozaron de
ninguna ética, ni hacia la institución ni hacia quienes la hacemos
funcionar.
Refresquemos
la memoria
y sus
NuevosHorizontes.
Respondamos
igual ante
semejantes
objetivos.
Si son
incapaces,
y lo
son, que
dejen paso
a los
que sean
capaces,
nadie como
las
trabajadoras
para saber
qué, dónde
y cómo
optimizar.
¿Pero
alguien
cree que
ese es
su interés?
La plantilla
productiva, que somos todas excluyendo a los parásitos, que de todo
tipo hay, somos la verdadera eficacia (el telón se alza siempre por
todas nosotras, orquesta, coro, administración y técnicos) del
Liceu.
La eficiencia,
sujeta a la optimización de recursos y procedimientos debe ser una
entelequia para los que han decidido que sin marco laboral no se
evidenciaría ni su ineptitud, ni su incapacidad. Especialmente ahora
que podrán empeñarnos, para tapar sus indecencias.
Contra el mal
gobierno del Liceo solo podemos organizarnos y sin descanso, sin
tregua, vigilar y sacar a la luz todo lo que es un perjuicio para el
bien común, para los intereses colectivos (incluso pensando allende
las puertas del Coliseo barcelonés de la ópera)
Etiquetas:
ESCENA OBSCENA,
reflexiones,
Solidaridad
sábado, 14 de julio de 2012
Carta de Ángel (del viernes 12 de julio):

"Son la 0:39 y acabo de cenar. He llegado a casa a las 00:00 en metro tras abandonar Sol.
Hoy ha sido un día de aquellos en los que la emoción y la adrenalina te hacen temblar de arriba abajo. A las 18:00 horas salí del trabajo dispuesto a encontrarme con los mineros, con el 15M y con cualquiera que estuviese en aquellos momentos manifestándose en contra de toda esta basura a la que llaman gobierno, democracia, sistema o como se quiera, para mí no deja de ser una basura. Nos recortan nuestros derechos largamente luchados y batallados y que tanta sangre, dolor y vidas han costado; nos exprimen como a limones sacándonos todo nuestro jugo y más; nos mienten y roban en nuestra cara; nos desprecian como personas convirtiéndonos en productos y en masa; nos apalean, reprimen y encarcelan; nos explotan…
Todo esto lo puedo argumentar más, pero no me da la real gana. Los que no necesitan de argumentos (porque ya los conocen) les bastan estas palabras y saben de lo que hablo. Hoy la demagogia y la rabia pueblan mis labios, al que no le guste que mire otros renglones más agradecidos a sus hábitos de lectura.
Llegué a Atocha sobre las 19:00. Según tenía entendido (y mi hermano Dani me lo confirmó) desde allí, a la 19:30, partiría en dirección Sol una manifestación en apoyo a los mineros. Llegando a la calle Atocha podía oír el gentío de voces de protesta, consignas y proclamas de los que ya estaban allí. No soy bueno contando gente, muchas veces no sé si yo soy uno o más, por lo que dejo los números al libre albedrío de los medios de comunicación y los informes políticos o policiales.
Eramos muchos, mogollón, muchas personas allí congregadas, y a mí eso me basta. Jóvenes y no tan jóvenes, incluso perros y niños, quizá estos con menos sentido revolucionario, pero igualmente afectados por la inseguridad del presente y el futuro inmediato. Muchos, menos que nosotros, pero muchos policías antidisturbios, nos flanqueaban y rodeaban; las lecheras las teníamos delante y detrás. Armados con escudos y porras y protegidos con cascos y armaduras nos miraban como indiferentes: están allí, simplemente porque les han mandado que estén… a la espera de ser activados a una orden, robots de esta basura de sistema; entrenados para y por la violencia y la represión.
Nos pusimos en marcha dirección Sol. Todo el camino por la calle Atocha fue un paseo tranquilo y sin incidentes. La policía parecía haber desaparecido y nuestra columna cada vez se iba haciendo más y más grande. Banderas republicanas ondeaban a manos de jóvenes y no tan jóvenes, esa misma bandera que habla de una España diferente: donde un color, el morado, sustituye una franja de rojo, dando un significado nuevo y distinto a todo. Pancartas de protesta, banderas anarquistas (estas en especial son las que más siento), banderas comunistas, de Asturias, Andalucía…
Llegamos a Sol, no recuerdo qué hora es, todo está tranquilo. La gente se concentra en la plaza, vuelven los eslóganes de “basta ya”, “NO”, No hay pan para tanto chorizo” a sembrar de carteles las estatuas, marquesinas, farolas… mucha policía corta las calles de acceso a Sol. Las consignas vuelan por el aire, los gritos de protesta se escuchan; las aclamaciones, aplausos y manos en alto vuelven a Sol como en anteriores ocasiones. Alguien hace explotar un gran petardo, la gente aplaude. Un bote de humo es depositado en el suelo haciendo que todos nos apartemos atosigados por la humareda y el olor a pólvora. No ocurre nada, la gente vitorea, grita y aplaude. La policía se mantiene quieta, alerta pero indiferentes, aun no han sido activados.
Sobre las 20:00 horas algunos gritos de “nos vamos al congreso” se escuchan y difunden como el humo de los botes. Parece que nos vamos al congreso. La gente comienza a movilizarse. La policía corta las calles, esperan. De pronto algo ocurre, no sé bien qué es, no estoy cerca, pero Sol entero comienza a correr dispersándose en todas direcciones, buscando salidas de escape. Los robots policiales han sido activados. Comienzan las cargas, los palos llueven; persecuciones y enfrentamientos.
Yo, en cuestión de segundos, me encuentro pegado a una pared al lado de otras muchas personas, y eso que estaba en pleno centro de la plaza. Los antidisturbios se nos acercan, las salidas de Sol están cortadas por lecheras, antidisturbios y manifestantes que huyen o plantan cara. No podemos salir de Sol y las bocas del metro también están tomadas. Los antidisturbios llegan y nos mandan desalojar la plaza ¿hacia donde? Da igual, vete de aquí. Pero yo no me quiero ir, tengo derecho a estar allí, tengo derecho a protestar. Y no un derecho concedido, un derecho que es mío.
Camino por Sol, evitando a los antidisturbios e intentando no meterme en las calles o el metro, que son ratoneras. Un grupo de antidisturios aparece con un chaval detenido, se lo llevan a las lecheras. El resto de los robots continúa su cacería por las calles, donde parece que está la batalla. Unos cuantos se quedan en Sol y nos hostigan, tratando de echarnos a los pocos que quedamos.
Un grupo aislado, de una 50 personas, se encuentran apiñado en pleno centro de Sol. Me acerco. Están cantando. Dos violinistas y una flautista tocan melodías revolucionarias mientras un coro de preciosas voces entonan las canciones. El resto escuchamos, cantamos y aplaudimos. La música es nuestra barricada. La emoción me hace presa a cada canto, a cada melodía. se eleva por encima de los ruidos de batalla, los gritos, petardos y disparos de pelotas de goma. Allí, los pocos reunidos vitoreamos las hermosas canciones, levantamos el puño y aplaudimos con fuerza.
Los antidisturbios comienzan a rodearnos. Poco a poco van llegando algunos más de los que habían huído de la policía, y se nos unen. Somos una isla en medio de Sol, pero la isla va creciendo. Y fuera de la isla estamos rodeados de antidisturbios. Empiezan a cercarnos, me temo lo peor. Algunos de nosotros comienzan a irse, nos les culpo, yo también quiero hacerlo. Pero algo me lo impide: no me pienso ir de allí, estoy donde quiero y puedo y TENGO que estar. La música suena, los cantos se elevan, los puños se alzan. Un coche de bomberos cruza Sol, nos ven y hacen sonar sus sirenas a modo de saludo. Desde los coches, los bomberos, también alzan sus puños; nosotros les respondemos entre aplausos y gritos de camadería. Durante un rato la tensión del momento se hace fuerte, tenemos a los antidisturbios rodeándonos, con las porras en las manos y los escudos protegiéndolos. Se palpa la carga, nos van a echar a palos. Yo no me muevo.
Al cabo de un tiempo los antidisturbios comienzan a irse de Sol, acompañados de los gritos de “VERGÜENZA” de la gente. Sol se queda con nosotros, con los pocos que quedamos. Al cabo de un rato nosotros también nos vamos. dejamos atrás un día más de ira y revolución; de orgullo, emoción y miedo.
Son las 2:05 y me voy a la cama. Mucho he dejado atrás y mucho no he sabido expresar. Un día intenso. Buenas noches
SÍ PODEMOS!!"
martes, 10 de julio de 2012
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